Santuario de la Virgen de A Barca

La historia cultural de esta villa va ligada al Santuario de A Barca y a las Piedras de su entorno. Es objeto de culto mágico-religioso a lo largo de los siglos y de veneración para los miles de peregrinos que recorren el Camino Xacobeo de Santiago a Muxía – Fisterra. La llegada al Santuario se convierte en la esperada recompensa al esfuerzo hecho para alcanzar el final del Camino, el lugar donde la Virgen llegó en una barca de piedra para infundir ánimos al Apóstol Santiago. La romería de la Barca está reconocida como de Interés Turístico Nacional, recibiendo miles de visitantes en el mes de septiembre de cada año.

“Muxía no se entiende sin la Barca”, nos cuenta el historiador local Xan Fernández Carrera, autor de varios libros y guías sobre Muxía. Incluso marca el calendario anual. “Recuerdo hace unos 35 o 40 años que cuando se preguntaba a alguien cuando se iba a hacer algo, respondía, “antes o después de la Barca”.

El lugar es espectacular. El propio recinto religioso y el atrio que se extiende más allá del murete, hacia donde están las piedras “mágicas”, con propiedades curativas y adivinatorias: la Pedra de Abalar (oscilar), la Pedra de Os Cadrís (Riñones), Pedra dos Namorados (enamorados) y la Pedra de O Temón (timón). Son los restos de la embarcación en la que, cuenta la leyenda, llegó la Virgen por mar para alentar al apóstol Santiago en su evangelio.

El templo fue reconstruido varias veces, se cree que cuatro, la última vez en 2015. En el día de Navidad de 2013, el santuario sufrió un trágico incendio que dejó el retablo y el techo totalmente calcinados. Sólo quedaron en pie las paredes exteriores y elementos como bancos y confesionarios. Además, se pudieron recuperar los retablos laterales.

Este grave accidente dejó mucho pesar en los devotos, que han mostrado, si cabe, más devoción por la Virgen. De hecho, el número de visitantes ha aumentado desde el trágico suceso. Además, Muxía es también fin del Camino Xacobeo hacia el Atlántico y aquí llegan cada vez más peregrinos por el Camino de la Costa o por el Camino Real.

Desde aquí, un sendero empedrado conduce al alto del monte Corpiño (68 metros) desde el que se tiene una buena panorámica del núcleo urbano y la puesta de sol. Las vistas son excelentes: la ría y cabo Vilán en la punta de enfrente, las playas de Leis y O Lago, el monte Facho -busca las antenas-, las puntas de Cachelmo y de la Buitra.

Fuente de A Pel y Sala do Perello

La fuente de A Pel es un hermoso y mágico lugar situado al lado de un antiguo camino de peregrinos conocido como camino de A Pel. Está muy cerca de la punta de la Barca. En este manantial, los peregrinos y los enfermos se bañaban antes de entrar en el santuario de A Barca como medida para evitar contagiar la lepra.

La sala del Perello (un perello es un demonio o un duende) son unas piedras enormes que forman en su interior un habitáculo que solo se puede descubrir acercándose a él. Esta imponente mole domina la visión en este tramo de costa. En torno a este lugar había una leyenda hoy perdida que hablaba de que aquí vivía un sastre.

Localización

Dirección

Calle Virxe da Barca, s/n. Muxía, A Coruña